Si hay algo que aprendí a hacer con los años, es a leer a las personas,
a distancia y en la misma habitación.
Si hay algo que aprendí a detectar con los años, es la mentira fácil,
la histeria y las agallas (y cuando estas últimas faltan)
Son tus ojos y toda tu expresión corporal cuando se encuentran,
son los suyos cada vez que me ve a mi.
Son las risas cómplices que se escapan y se hacen murmullo,
haciendo que el resto desaparezca,
aún cuando uno es el resto.
Es sobrar pero seguir de pie.
Es nuevamente encontrarse anonadada
bajo una hermosa lluvia de estrellas,
única, maravillosa y fugaz.
jueves, 22 de junio de 2017
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