Felicidad química
de esa que no tiene amor pero no le falta cariño,
que enciende sin fuego y quema sin destruir
Ojos secos, cuerpo agotado, sonrisa intacta.
Así, como las cosas deberían ser siempre.
Dormirse habiendo triunfado,
sabiendo que todos esos rasguños en mi espalda,
construyen el botín temporal
de otra batalla completamente ganada.
martes, 13 de junio de 2017
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario