Me estiro una vez más,
me mirás fijo, y no es que me haya enamorado, pero tenía ganas de darte un beso, te quiero aprovechar, me quiero aprovechar de vos, quizás no vuelva a verte mañana, quizás no tenga ganas de verte mañana. Y no es que me haya enamorado, sino es que tus sábanas son muy suaves, y quién sabe cuándo volveré a tu cama, quién sabe cuando vaya a querer volver, quiero aprovechar, me quiero aprovechar de tu cama, de tu habitación y de los sahumerios. Y no es que te quiera, realmente no lo se. Tampoco te necesito. Es algo tal vez, superficial, es desearte (y ya no tenerte).
domingo, 4 de abril de 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario