viernes, 29 de enero de 2010
Estudiarse las caras, recorrerse, besarse, una provocación más que se ahoga en besos sin fondo. Registrándolo todo con los ojos,notando cuando los pulsos se aceleran, las conversaciones se acortan, los besos se intensifican y los cuerpos se buscan, se necesitan, uno con el otro, uno debajo del otro, uno siendo dos y no más que mundo y una eternidad efímera, tan efímera como la adolescencia.
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarEste texto y el anterior no sólo que son bellísimos sino que me hacen sentir extrañamente identificada.
ResponderBorrarSee you giov.
PD: el otro lo borré por un accidental error de ortografía xD