No te pido que me ames, por favor no lo hagas;
yo se que ya no puedo, quedé cáscara sin pulpa.
Ni siquiera te pido que sientas como yo,
nuestras diferencias encajan bastante bien.
Entiendo que para vos las demostraciones de afecto
sean sinónimos de debilidad,
porque para mí, son como arrojarle margaritas a los cerdos;
pero no lo puedo evitar, solo puedo sentir.
Me encantaría que entiendas
que por más que seas la primer opción,
no significa que seas la única
y que lo único que te pido a gritos,
es que me dejes disfrutar de ese rato juntos
sin recordarme todo el tiempo
que lo primordial es la libertad
que nunca nos faltó.
jueves, 28 de septiembre de 2017
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario