sábado, 27 de marzo de 2010
de cuando solíamos escuchar jazz
estática en el borde de un sillón, habiendo perdido algo más que mi tiempo y mis zapatillas, busco el control, pero ya no de la situación. Me dejo llevar por el hipnotizante zapping y un capítulo viejo de friends capta totalmente mi atención. Sí, me entretengo facilmente, lo sabrás bien. De nuevo vos. Mientras te deshacés de tu ropa (y yo de mis convicciones) me soltás el pelo y el silencio se restaura nuevamente. Un susurro al oído y algún que otro beso al cuello. Ya no hay temor, ni pureza, no hay dolor. Y de fondo, Lisa Kudrow cantando un villancico en el Central Perk. Ahora hay cotidianeidad, ni siquiera interés, ni siquiera placer, sino un capítulo de friends y tus botas bien cerca de la puerta.
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