lunes, 1 de febrero de 2010

tres es uno

nos importan los números, las caras y el polvo; ¿por qué? No lo se, es algo que me sobrepasa totalmente. Intuyo que es porque tendemos a ser chusmas. Nos gustan las heridas abiertas y escarbarlas, les encantaba sentir la textura de la sangre. Siempre existió ese perfil hemo-masoquista, supongo que estará en los genes, tampoco se.. Le encanta hacerte sufrir, te encanta sufrir por él. Le importa con quién te estuviste revolcando la semana pasada, pero no se hace cargo de sus sentimientos, es demasiado orgulloso. Se escuda en su machismo de hierro y se besuquea con minitas en sillones y escaleras. No te importa con quien te revolcaste la semana pasada, te importa la minita con la que se besuquea detrás de las columnas, como si no lo fueras a ver, como si fuesen invisibles, totalmente a la luz, totalmente a propósito. De nuevo, le cedes tu última noche antes de salir de la ciudad y como de costumbre, jurás no volver a caer, te jura amor eterno y en dos horas desapareciste pensando en regresar. Predeciblemente cíclico, completamente adictivo.

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